Sentando el primer precedente mundial la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) le dio el visto bueno a la producción de la primera pastilla impresa en 3D. Hasta ahora el organismo había aprobado el uso de esta tecnología en dispositivos médicos, como prótesis. Pero es la primera vez que se abre la puerta a un medicamento para ingerir.

Supercompacta

Las píldoras, denominadas Spritam y desarrolladas por la empresa Aprecia Pharmaceuticals, están formuladas para controlar ataques de epilepsia. La compañía dijo que planeaba en el futuro utilizar su plataforma de producción en 3D también para otros medicamentos.

La tecnología de la impresión le permitió a la farmacéutica poner varias capas de medicamento de una manera más compacta y en dosis precisas. Así, hizo posible presentar pastillas individuales de hasta 1.000 miligramos.

Estas píldoras impresas en 3D se disuelven de la misma manera que otras medicinas orales. Spritam saldrá al mercado en el primer trimestre de 2016, según Aprecia Pharmaceuticals.

Pastillas a la medida

Poder imprimir una pastilla en 3D ofrece el potencial de crear medicamentos a la medida basados en necesidades específicas de los pacientes, en vez de tener un producto que se adecúe a todos, dicen los expertos. “En los últimos 50 años hemos producido pastillas en las fábricas para luego ser enviadas a los hospitales. Por primera vez este proceso significa que podemos producir pastillas más cerca del paciente”, afirma el doctor Mohamed Albed Alhnan, experto en farmacéutica de la Universidad Central de Lancashire, en Reino Unido.

Ahora las instituciones médicas podrían ajustar las dosis para pacientes específicos con un simple ajuste en el software antes de imprimir las pastillas.

Previamente, este tipo de medicina personalizada hubiese sido extremadamente cara de producir, agregó el doctor Alhnan. La impresión 3D funciona creando un objeto capa por capa. En el caso de las medicinas, las impresoras son adaptadas para producir compuestos farmacéuticos en vez de polímeros, que son los comunmente se utilizan en estos aparatos.

Tales métodos ya son muy exitosos en el campo de los cuidados de la salud, usando el sistema para crear implantes a la medida para pacientes con heridas u otras condiciones. Los dentistas, por ejemplo, usan impresoras 3D para crear réplicas de quijadas y dientes, así como otros implantes médicos.

Fuente